España, Paí­s Vasco|22 abril, 2012 0:43

Los secretos de Sabin Etxea

“Para cambiar el mundo hay que empezar por uno mismo”. La frase, atribuida al filósofo griego Sócrates, resume el ánimo con el que el PNV afronta “el nuevo tiempo” en Euskadi, en referencia al cese de la actividad armada de ETA . “La recuperación del compromiso personal como base del compromiso colectivo”, explicó el presidente del Euskadi Buru Batzar (EBB), Iñigo Urkullu, en un acto en Sabin Etxea, en Bilbao, en el que se presentó la nueva imagen corporativa de la formación. El PNV se renueva, agregó el líder jeltzale, para “recobrar el pulso de un país parado por la incapacidad de un Gobierno que no gobierna”.

El nuevo logotipo mantiene la tradicional galleta y los tres colores de la ikurriña —rojo, verde y blanco—, aunque presenta diferencias respecto al anterior. En general, el diseño es más sencillo en un intento por mostrar un estilo “moderno y dinámico”.

Dado que el próximo 18 de octubre se cumplirán 20 años de la inauguración de Sabin Etxea, tras el acto político los dirigentes nacionalistas abrieron las puertas de su sede central a simpatizantes y curiosos. “Es el símbolo de un partido que prioriza la relación estrecha con la sociedad”, indicó Urkullu.

Cientos de personas desfilaron durante la mañana por los pasillos y salas de reuniones de las cinco plantas del inmueble, obra del arquitecto Koldo Eguren. De entre todos sus rincones, el más concurrido fue el despacho de Urkullu, situado en el último piso, con vistas a Jardines de Albia. El líder peneuvista recibió en la misma puerta con apretones de mano y besos a todos los visitantes, compartió con ellos bromas y respondió a las curiosidades que le plantearon. Así, contó que el cuadro que hay colgado frente a su mesa es obra del pintor Ignacio Garcia Ergüin (Bilbao, 1934) y se titula La cadena no se rompe. “Le pedí algo que mostrara el valor de la unión”, dijo.

Andoni Ortuzar, presidente del BBB, también tiene en su despacho una pintura de este artista. En su caso, fue un regalo de sus compañeros cuando abandonó la dirección de EiTB. Se titula El mago. “¿Por qué?”, preguntó una señora. “No está bien hablar de uno mismo”, bromeó Ortuzar. “¡Es porque has hecho cosas imposibles, Andoni!”, soltó otra mujer. A diferencia de la mesa de Urkullu, la del dirigente del BBB estaba repleta de papeles. “Soy periodista y me gusta guardarlo todo”, justificó.

Sabin Etxea fue construida en el solar que acogió la casa en la que nació Sabino Arana, fundador del nacionalismo vasco. Franco ordenó derruirla en 1960 y arrojar los escombros al mar. Con motivo de la jornada de puertas abiertas, la planta baja de la sede peneuvista mostró parte del mobiliario conservado del despacho de Arana y algunos de sus objetos personales. También, una maqueta de la que fue su casa. Frente a ella, Elisa García, de 80 años, no pudo evitar emocionarse. “Yo jugaba ahí. Recuerdo unas escaleras muy empinadas”, evocó.

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