La Fundación Apadis ha lanzado una nueva edición del programa ‘Eca Empleo’ con el objetivo de impulsar la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo en España. Según la Fundación, la inclusión laboral de este colectivo sigue siendo una asignatura pendiente, ya que solo una de cada cinco personas accede a un empleo, mayoritariamente en entornos protegidos, lo que limita su autonomía y participación social.
El proyecto ‘Eca Empleo’ se centra en el empleo inclusivo como una herramienta de transformación social, reconociendo las capacidades de las personas con discapacidad intelectual y promoviendo su protagonismo. Esta iniciativa combina formación ocupacional, talleres vivenciales, prácticas en entornos reales y un acompañamiento personalizado, adaptado a los intereses y necesidades de cada participante para facilitar su acceso al mercado laboral.
En 2024, más de 100 personas accedieron a un nuevo empleo gracias a este proyecto, siendo 48 de ellas contratadas por empresas ordinarias. Además, se promueve la acreditación de competencias profesionales y se desarrollan acciones específicas para jóvenes, mujeres y personas en proceso de envejecimiento. El programa se estructura en dos grandes bloques: ‘Persona y Entorno’ y ‘Empresa y Comunidad’, basándose en metodologías como el empleo con apoyo (ECA) y el empleo personalizado (EP) para adaptar los procesos a cada perfil.
La Fundación trabaja con más de 130 empresas que colaboran activamente en el proyecto ‘Eca Empleo’, recibiendo asesoramiento y formación para incorporar personas con discapacidad intelectual en sus equipos. El proyecto ofrece apoyo en todo el proceso de contratación, facilitando el cumplimiento de la Ley General de Discapacidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El empleo inclusivo no solo transforma la vida de la persona contratada, sino también la de su entorno. Las familias encuentran en Apadis un aliado que les acompaña en todo el proceso, desde la orientación inicial hasta el seguimiento laboral. ‘Eca Empleo’ promueve espacios de encuentro, redes de apoyo mutuo y sesiones de asesoramiento psicosocial, lo que se traduce en mayor autoestima, autonomía, participación social y bienestar emocional. Se desarrollan planes de vida personalizados y se fomenta la participación activa de las personas en la toma de decisiones.
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