Caminar a paso ligero se ha demostrado ser una actividad beneficiosa para la salud cardiovascular, según un estudio publicado en el ‘American Journal of Preventive Medicine’. El estudio, realizado por el profesor de Medicina Anne Potter Wilson y su equipo, analizó datos del Estudio de Cohorte de la Comunidad del Sur, que incluyó a 85.000 participantes de entre 40 y 79 años entre 2002 y 2009.
Los investigadores encontraron que caminar rápido, incluso durante solo 15 minutos al día, se asociaba con una reducción del 20% en la mortalidad total. Por otro lado, caminar lento durante más de tres horas al día mostró una reducción menor en la mortalidad. Este beneficio de caminar rápido se mantuvo incluso después de tener en cuenta otros factores de estilo de vida, como la actividad física en el tiempo libre.
Además de reducir la mortalidad por todas las causas, caminar rápido también redujo la mortalidad específicamente por enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de muerte en Estados Unidos. Los investigadores sugieren que caminar rápido puede mejorar la eficiencia y el rendimiento cardíaco, así como reducir la prevalencia de la obesidad y sus riesgos cardiovasculares asociados, como la hipertensión y el colesterol alto.
A pesar de que los datos sobre la caminata diaria fueron autodeclarados y podrían haber incluido otros tipos de actividad física, el estudio destaca la importancia de incorporar el hábito de caminar rápido para mejorar la salud cardiovascular y reducir la mortalidad en general. Los largos años de seguimiento y el tamaño significativo de la muestra respaldan las conclusiones del estudio, proporcionando estimaciones sólidas y fiables sobre los beneficios de esta actividad física accesible y de bajo impacto.
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