Durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus, la dermatóloga Bibiana Pérez García, del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, revela detalles sobre las cápsulas solares: complementos alimentarios con propiedades preventivas y terapéuticas, diseñadas para reducir el daño causado por la luz ultravioleta en la piel.
Estas cápsulas actúan neutralizando los radicales libres generados por la radiación solar, disminuyendo el daño en el ADN, reduciendo la inflamación y favoreciendo los mecanismos de reparación de la piel. Contienen ingredientes como ‘Polypodium leucotomos’, carotenoides, polifenoles y vitaminas E y C, entre otros.
Aunque existen estudios que respaldan la eficacia de la fotoprotección oral, el nivel de evidencia científica no es alto. Se recomienda su uso como complemento a la protección solar tópica, ya que no sustituyen a las cremas fotoprotectoras. Es importante entender que las cápsulas solares no son una barrera contra la radiación UV, sino una forma de reducir el daño una vez absorbida esta radiación.
Estas cápsulas son especialmente útiles para personas con reacciones adversas al sol, tendencia al melasma, piel fotoenvejecida o riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria. Se sugiere comenzar a utilizarlas antes del inicio de la temporada de exposición solar y mantener su uso durante ese periodo. Es fundamental consultar con un médico antes de su uso, especialmente si se tienen antecedentes de cáncer de piel o patologías dermatológicas.
En resumen, las cápsulas solares no deben considerarse como una alternativa a las cremas solares, sino como un complemento en la protección contra los daños del sol. Es crucial seguir las recomendaciones de dosis, acompañar su uso con medidas generales de protección y consultar con un especialista en caso de dudas o condiciones específicas.
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