Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Pulmón, se ha lanzado la campaña ‘Datografía del cáncer de pulmón’, una iniciativa que busca visibilizar el impacto social de esta enfermedad en España. El proyecto se basa en el Registro de Tumores Torácicos (RTT) del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), que cuenta con información clínica y demográfica de más de 40.000 pacientes, convirtiéndose en la base de datos más extensa sobre esta patología en España y una de las más grandes de Europa.
Según los datos del Registro, se destaca el crecimiento en la mortalidad del cáncer de pulmón, especialmente entre las mujeres. Aunque sigue siendo más común en hombres, la incidencia entre el sexo femenino va en aumento, especialmente en mujeres jóvenes no fumadoras con ciertos tipos de tumores.
De los 32.610 pacientes con cáncer de pulmón no microcítico registrados por el GECP, el 72,2% son hombres y el 27,8% mujeres. Se observa un incremento en la incidencia femenina, lo que ha llevado a la propuesta de implementar estrategias para frenar este avance.
En cuanto a la edad de diagnóstico, el grupo más numeroso de pacientes se encuentra entre los 60 y 70 años, seguido por los de 70-80 años. Es preocupante el hecho de que 1 de cada 20 diagnósticos se produzca antes de los 50 años, lo que resalta la necesidad de estrategias de prevención y detección temprana.
A pesar de algunas mejoras en los últimos años, más de la mitad de los pacientes con cáncer de pulmón en España son diagnosticados en etapas avanzadas, lo que limita las opciones de curación. Los estadios IVB y IVA son los más frecuentes, con solo un 10% detectado en fases tempranas.
Las terapias dirigidas y la inmunoterapia han tenido un impacto positivo en el pronóstico de este tipo de cáncer en etapas avanzadas. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer para equiparar la supervivencia con otros tumores de alta prevalencia. A pesar de ser uno de los más mortales, solo el 4% de la inversión pública en cáncer se destina al cáncer de pulmón.
Es fundamental invertir en investigación para desarrollar tratamientos más efectivos y diagnósticos tempranos. El acceso a la innovación y a pruebas genómicas sigue siendo una asignatura pendiente, con desigualdades territoriales que deben abordarse mediante políticas sanitarias coordinadas.
En resumen, el cáncer de pulmón sigue representando un desafío importante en la salud pública, con la necesidad de seguir avanzando en investigación, acceso a tratamientos personalizados y detección precoz para mejorar la supervivencia y calidad de vida de los pacientes.
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