La Fundación Madrina ha denunciado la falta de salas de lactancia y de tiempos protegidos para ello en empleos precarios, lo que está acelerando el abandono de la lactancia materna en familias vulnerables y afectando la salud de los bebés más desfavorecidos. Según la fundación, esta situación convierte el amamantamiento en un privilegio.
En un comunicado emitido con motivo del Día de la Extracción de Leche Materna, la Fundación Madrina alertó sobre el impacto de la precariedad laboral en las madres trabajadoras. Aunque el 72% de las mujeres inicia la lactancia, solo el 28% logra mantenerla de forma exclusiva a los seis meses, una cifra que disminuye significativamente en sectores como la hostelería o la limpieza.
La entidad destacó que más del 40% de las trabajadoras en empleos precarios se ven obligadas a extraer leche en cuartos de baño, espacios que no cuentan con las condiciones higiénicas necesarias para manipular un alimento destinado a bebés. El presidente de la Fundación Madrina, Conrado Giménez, señaló que la extracción de leche es fundamental para muchas madres con jornadas laborales extensas, siendo la única forma de garantizar que sus hijos reciban leche materna.
Además, la Fundación Madrina resaltó que, mientras las grandes empresas suelen contar con planes de diversidad y conciliación, en las pequeñas y medianas empresas, donde trabajan muchas mujeres en situación de vulnerabilidad, la existencia de salas de lactancia es muy limitada, alcanzando menos del cinco por ciento.
La organización recordó que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada dólar invertido en apoyo a la lactancia materna puede generar un retorno de hasta 35 dólares para el sistema sanitario, al reducir la incidencia de enfermedades infantiles y el absentismo laboral de las madres.
Ante esta realidad, la Fundación Madrina hizo un llamado a un pacto de Estado que incluya un paquete de 15 medidas urgentes para proteger la lactancia materna y mejorar la conciliación laboral. Entre estas medidas se encuentra la obligatoriedad de contar con salas de lactancia en empresas y pymes, tiempo remunerado para la extracción de leche durante la jornada laboral y un refuerzo de las políticas públicas de apoyo a la maternidad y la infancia.
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