Entre risas nerviosas y escenas que rozan lo absurdo, The White Lotus ha logrado algo que pocas series: que un ansiolítico como el lorazepam se convirtiera en protagonista silencioso, despertando curiosidad sobre cómo funciona, sus efectos y los riesgos que muchos desconocen.
Un estudio reciente dirigido por investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) ha descubierto que la representación del uso de lorazepam en la serie The White Lotus estuvo asociada con un aumento en las búsquedas de Google sobre el medicamento, incluidas las consultas relacionadas con su adquisición en línea. En concreto, durante la tercera temporada de la exitosa serie de televisión The White Lotus, el personaje de Victoria Ratliff toma lorazepam, un ansiolítico recetado, para combatir su ansiedad social e insomnio. El uso ocasional de esta potente benzodiazepina, a menudo combinada con vino blanco, la lleva a comportarse de forma extraña, arrastrando las palabras y quedándose dormida durante la cena.
Los resultados del estudio sugieren que el programa generó 1,6 millones de búsquedas más de lorazepam durante un período de 12 semanas de lo que cabría esperar normalmente para ese mismo período. Este aumento de interés no se observó en otras benzodiazepinas de prescripción común, como el alprazolam y el clonazepam, que no se mencionaron en el programa. "Es un fenómeno realmente interesante cómo los medios de entretenimiento pueden reflejar e impulsar el comportamiento humano", reflexiona el autor principal, Kevin Yang, médico residente del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la UC San Diego.
El estudio también analizó las búsquedas sobre cómo y dónde adquirir lorazepam en línea. Durante el transcurso de la temporada, Victoria Ratliff le ofrece lorazepam a su esposo Timothy, quien finalmente roba sus pastillas y desarrolla una dependencia al medicamento en medio de una crisis financiera personal. "No solo lo tomaba sin receta, sino que además lo combinaba con alcohol, lo cual sabemos que es muy peligroso", advierte Yang.
Para el tratamiento de la ansiedad, el lorazepam se suele recetar a corto plazo porque su uso prolongado puede generar tolerancia, dependencia y abuso. Los estudios han demostrado que casi una de cada cinco personas a las que se les recetan benzodiazepinas termina abusando de ellas.
Esto es preocupante porque, según Yang, el programa hizo hincapié en los beneficios del uso de lorazepam, no en los riesgos potenciales, como la dependencia, la depresión respiratoria y el deterioro cognitivo. Yang recomienda que la industria del entretenimiento y los productores de programas tomen nota del impacto potencial del consumo de drogas representado en el comportamiento de los espectadores y desarrollen buenas prácticas en torno a este tipo de contenido, que podrían incluir advertencias al principio y al final de cada episodio.
También recomienda que los motores de búsqueda proporcionen advertencias informativas cuando las personas busquen información sobre cómo obtener la droga en línea, centrándose en información precisa y basada en evidencia, así como en recursos de apoyo. Asimismo, Yang sugiere a los espectadores adoptar un enfoque escéptico al buscar información en línea. "Mi sugerencia es que no se crean todo lo que ven en los medios, ya sea en televisión, cine o música", indica. "Solo muestran un aspecto del medicamento y que existen posibles efectos secundarios. Pero, en definitiva, cuando se trata de medicamentos, es importante hablar con el médico".
¿QUÉ ES EL LORAZEPAM?
El lorazepam es un medicamento que pertenece a la familia de las benzodiacepinas, usado principalmente para tratar la ansiedad, los ataques de pánico y el insomnio. Actúa sobre el sistema nervioso central aumentando la actividad del neurotransmisor GABA, que tiene un efecto calmante y ayuda a reducir la excitabilidad de ciertas áreas del cerebro. Por esta razón, es eficaz para aliviar síntomas de ansiedad intensa o estrés agudo.
Además de sus usos principales, el lorazepam también puede emplearse en situaciones médicas específicas, como el control de convulsiones, la sedación antes de procedimientos quirúrgicos o diagnósticos, y en casos de abstinencia grave de alcohol. Sin embargo, es un medicamento que requiere receta médica y supervisión profesional, ya que su uso indebido puede generar dependencia y otros efectos secundarios. Entre los posibles efectos adversos del lorazepam se encuentran somnolencia, mareos, dificultades de memoria, problemas de coordinación y, en casos de consumo prolongado, tolerancia y dependencia física. Por ello, los médicos suelen recetarlo a corto plazo y recomiendan evitar combinarlo con alcohol u otros depresores del sistema nervioso, que pueden potenciar los riesgos y la sedación extrema.
