El sedentarismo es un problema que afecta a muchas personas en la sociedad actual, incrementando el riesgo de lesiones y dolores. Según el entrenador personal Aleix Arimany, especialista en entrenamiento de fuerza, movilidad y readaptación, la falta de movimiento puede tener graves consecuencias para nuestra salud, como hipertensión y diabetes.
Arimany destaca la importancia de mantenerse activo de forma constante y variada para equilibrar nuestro cuerpo y mejorar nuestra calidad de vida. Al movernos, no solo ayudamos al corazón a funcionar mejor, sino que también favorecemos la llegada de oxígeno y nutrientes a todos los tejidos, lo que se traduce en una mayor energía y una reducción de la fatiga.
El experto en ejercicio y actividad física explica que el movimiento beneficia tanto a los músculos como a las articulaciones, activándolos para mantener su fuerza y distribuir el peso de manera equilibrada en el cuerpo. Además, el ejercicio ayuda a generar endorfinas, mejorando nuestro estado de ánimo y emocional.
Aunque muchas personas creen que el dolor es parte inevitable del envejecimiento, Arimany sostiene que realizar ejercicio incluso cuando se experimenta dolor puede ser beneficioso. El ejercicio estimula la producción de endorfinas, que ayudan a reducir la percepción del dolor, y puede ser una herramienta efectiva para superar el miedo al movimiento y reducir la sensación de dolor.
En resumen, moverse de forma segura y constante es esencial para mantener la vitalidad y la energía en nuestro día a día. El ejercicio, en todas sus formas y adaptado a cada persona, es una fuente natural de bienestar y vitalidad que no deberíamos descuidar.
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