La pobreza energética en España afecta de manera significativa a los hogares en alquiler, según revela el quinto ‘Informe de Indicadores de Pobreza Energética en España 2024’, elaborado por la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas. Este informe evidencia que uno de cada tres hogares en alquiler no puede permitirse calentar su vivienda en invierno, lo que representa un aumento del 30% en comparación con años anteriores.
Además, se destaca que el 13,3% de los hogares en alquiler se encuentran en una situación de «pobreza oculta», lo que implica la incapacidad de pagar servicios básicos como iluminación, calefacción o refrigeración. A pesar de algunos signos de mejora, la pobreza energética sigue siendo un desafío importante en el país.
El informe también señala que la brecha de pobreza energética se redujo en un 12% en 2024 en comparación con el año anterior, alcanzando los 150 euros. Sin embargo, se resalta la importancia de los bonos sociales en la mitigación de este problema, ya que sin esta ayuda la brecha de pobreza energética sería significativamente mayor.
En cuanto a las regiones más afectadas, se menciona que Extremadura y Andalucía presentan los mayores índices de pobreza energética oculta, debido a salarios más bajos y a la falta de sistemas de eficiencia energética en los edificios.
En resumen, a pesar de ciertas mejoras en los indicadores, la pobreza energética sigue siendo un desafío relevante en España, especialmente para los hogares en alquiler. Es fundamental seguir implementando medidas de apoyo para aliviar la carga económica de los hogares más vulnerables y garantizar un acceso adecuado a los servicios energéticos básicos.
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