El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y sus 16 consellers recibieron a lo largo del año 2025 un total de 1.261 obsequios como muestra de cortesía por razón de su cargo. Estos obsequios incluyen bienes consumibles como aceite, vino, embutidos, material gráfico como libros y revistas, objetos de uso personal como ropa y perfumes, y objetos conmemorativos como cuadros y figuritas.
Según los datos del portal de transparencia de la Generalitat recogidos por Europa Press, los altos cargos del Govern tienen prohibido aceptar regalos y donaciones de particulares o entidades, solo pueden aceptar muestras no venales de cortesía y objetos conmemorativos oficiales o protocolarios relacionados con su cargo.
De los 1.261 obsequios recibidos, 700 son material gráfico bibliográfico y audiovisual, 248 son objetos decorativos, 122 son objetos conmemorativos, 99 son objetos de uso personal y 92 son bienes consumibles.
Salvador Illa fue el miembro del Govern que más obsequios recibió, con un total de 151 hasta julio. Le siguen el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, con 136 obsequios, y el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, con 131 obsequios.
En cuanto a los regalos recibidos, Illa fue obsequiado con botellas de aceite y embutidos, así como con otros regalos como un panettone, un bote de espárragos, pastelitos de pistacho, una caja de té negro, una navaja plegable, un pañuelo casteller, un perfume, entre otros.
Los obsequios comestibles incluyeron judías ‘del ganxet’, cesto de fresas, longanizas, ratafía, vermut, y chocolate con forma de la baldosa típica de Barcelona. Además, se regalaron camisetas de equipos, estaciones meteorológicas, medallas conmemorativas, reproducciones de coches de F1, ropa, complementos, piezas de cerámica, figuras, estatuillas, placas conmemorativas, entre otros objetos.
Los productos con fecha de caducidad se envían a la Casa dels Canonges para su uso y aprovechamiento, mientras que el resto de obsequios se guardan en el archivo del Palau de la Generalitat. Cabe destacar que no se aceptan obsequios que no sean muestras de cortesía, y se devuelven a su emisor en cumplimiento del código de conducta de los altos cargos de la Generalitat.
En resumen, los altos cargos del Govern recibieron una variedad de obsequios a lo largo del año, destacando la diversidad de regalos recibidos y la forma en que se gestionan de acuerdo con el código de conducta establecido.
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