Las principales organizaciones humanitarias internacionales han condenado la situación en la Franja de Gaza después de que se declarara oficialmente el estado de hambruna en la ciudad y sus alrededores. Save The Children, Plan Internacional, Oxfam y Acción contra el Hambre han señalado que esta catástrofe, atribuida a Israel, tendrá efectos devastadores e irreversibles para muchos niños en la región.
Según Inger Ashing, directora ejecutiva de Save the Children International, cientos de miles de niños en Gaza están siendo condenados lentamente a la hambruna, resultado del uso del hambre como arma de guerra por parte del Gobierno de Israel. Acción contra el Hambre ha alertado sobre un rápido deterioro de la situación, con un aumento alarmante de casos de desnutrición aguda grave en la zona.
La producción local de alimentos es casi imposible en Gaza, con solo el 1,5% de las tierras cultivables accesibles y un aumento del 4000% en los precios de los alimentos básicos debido a la inflación. Mahmud Alsaqqa de Oxfam ha atribuido la crisis al bloqueo de Israel a los alimentos y la ayuda vital, calificándolo como una consecuencia terrible de la violencia israelí.
Plan International ha logrado llevar comida a Gaza para 45.000 personas durante tres días, pero se necesita mucho más para hacer frente a la crisis. Unni Krishnan, director humanitario global de Plan International, ha denunciado las consecuencias devastadoras del uso del hambre como arma de guerra, pidiendo un alto el fuego inmediato y el levantamiento del bloqueo de la ayuda humanitaria.
Erika Guevara Rosas, de Amnistía Internacional, ha descrito la hambruna como una consecuencia directa de la campaña de inanición de Israel en Gaza, con una obstrucción deliberada de la ayuda humanitaria y la imposición de condiciones de vida que buscan la destrucción física de la población palestina. La situación se agrava con la inminente ocupación de la ciudad de Gaza por parte de Israel, lo que podría intensificar el sufrimiento de los palestinos.
En medio de una hambruna persistente, el lanzamiento de una ofensiva solo provocaría más violaciones del Derecho Humanitario y aumentaría el sufrimiento de la población. La comunidad internacional se ve desafiada a actuar de manera urgente para evitar una tragedia aún mayor en la Franja de Gaza.
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