Sushila Karki, ex jefa de justicia, fue la elección de los manifestantes estudiantiles cuyas manifestaciones masivas el lunes desencadenaron un levantamiento violento que derrocó al gobierno.
Durante las protestas, los estudiantes exigían reformas en el sistema judicial y la lucha contra la corrupción gubernamental. La figura de Karki, reconocida por su integridad y firmeza en la aplicación de la ley, se convirtió en un símbolo de esperanza para muchos ciudadanos cansados de la impunidad y la injusticia.
Su nombramiento como jefa de justicia fue recibido con entusiasmo y renovadas expectativas de que la justicia prevalecería en el país. Sin embargo, su mandato estuvo marcado por desafíos y controversias, ya que tuvo que enfrentarse a presiones políticas y amenazas constantes.
A pesar de los obstáculos, Karki se mantuvo firme en su compromiso con la justicia y la igualdad, ganándose el respeto y la admiración de muchos. Su legado perdura en la memoria de aquellos que creen en un sistema judicial imparcial y transparente.
La elección de Sushila Karki como jefa de justicia fue un hito en la historia de Nepal, un momento que demostró el poder de la protesta pacífica y la determinación de la juventud para impulsar el cambio. Su valentía y dedicación inspiraron a una generación entera a luchar por un futuro mejor y más justo para todos los ciudadanos.
FUENTE
