La violencia contra las mujeres y las niñas es una violación de los derechos humanos y una emergencia de salud pública que requiere una acción urgente por parte del sector sanitario. Así lo afirmó la declaración surgida de las jornadas ‘¡Yo te creo!’, organizadas por el Ministerio de Sanidad en días recientes.
Este compromiso se basa en transformar en acciones los hallazgos del informe ‘Atención, valentía, cambio: el liderazgo del sector sanitario en la lucha contra la violencia contra las mujeres y las niñas’, así como en los testimonios de supervivientes y la experiencia de organizaciones civiles.
La declaración incluye cinco medidas concretas, como la eliminación de la obligación de denunciar casos de violencia por parte de profesionales médicos, garantizar recursos para servicios esenciales, formar a proveedores de atención sanitaria en la identificación y respuesta a la violencia, recopilar datos sobre la calidad de los servicios de salud para mujeres y niñas, y asegurar que los servicios sean inclusivos y no discriminatorios.
Estas medidas buscan abordar las necesidades y barreras específicas que enfrentan las mujeres y niñas vulnerables, promoviendo la autonomía y el respeto en el sistema de salud. Es fundamental que se implementen acciones concretas para combatir este grave problema y proteger los derechos de las mujeres y las niñas.
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