El 87% de los jóvenes en España considera que la desinformación ha tenido un impacto negativo en la calidad democrática del país, según un informe elaborado por Evercom en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y Fad Juventud. El estudio, basado en una encuesta a 800 jóvenes de entre 15 y 24 años, revela que un 67% de ellos no confía plenamente en la información que encuentran en redes sociales, y un 35% experimenta ansiedad ante la posibilidad de estar expuestos a noticias falsas.
La mayoría de los jóvenes encuestados se informa principalmente a través de redes sociales, dedicando entre 3 y 4 horas diarias a estar conectados digitalmente. A pesar de seguir a medios de comunicación o periodistas en redes, muchos admiten quedarse solo en los titulares y no verifican sistemáticamente la veracidad de la información consumida. Esta falta de verificación ha llevado a un estado de duda constante y cansancio cognitivo en un gran porcentaje de jóvenes.
La saturación informativa y la presencia de bulos han generado desconfianza en los medios tradicionales y en las instituciones, con solo un 43,2% confiando en estos medios y un 34,2% confiando en la información de redes sociales. La desinformación se percibe como un problema estructural que afecta a todo el ecosistema mediático, contribuyendo a la polarización social y la desactivación de la participación ciudadana.
El estudio también revela que los jóvenes demandan más responsabilidad por parte de las plataformas digitales, con un alto porcentaje que considera que estas deberían advertir de contenidos dudosos. Además, buscan recursos para poder identificar noticias falsas y proteger su bienestar emocional, destacando la importancia de la alfabetización mediática en los centros educativos y lugares de trabajo.
En resumen, la desinformación no solo afecta a la calidad informativa, sino que también impacta en la calidad de vida y la responsabilidad cívica de los jóvenes. Es fundamental abordar este problema de manera integral, involucrando a todos los actores relevantes para garantizar un entorno informativo más seguro, transparente y responsable.
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