Después de que la Administración Trump haya vinculado en los últimos meses la toma de paracetamol durante el embarazo con el desarrollo de autismo, siguen publicándose evidencias de que esta afirmación no se sostiene.
Ahora, la síntesis más rigurosa de la evidencia actual realizada hasta la fecha, por investigadores de City St George’s de la Universidad de Londres (Reino Unido) y publicada en la revista ‘The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health’, insiste en que no hay evidencia de que el uso de paracetamol durante el embarazo aumente el riesgo de autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o discapacidad intelectual entre los niños.
En septiembre de 2025, la administración estadounidense sugirió que tomar paracetamol durante el embarazo podría aumentar el riesgo de autismo entre los niños. Sin embargo, estudios anteriores basados en metaanálisis habían sugerido asociaciones entre el paracetamol en el embarazo y un mayor riesgo de autismo y TDAH, aunque a menudo se basaban en estudios propensos a sesgos.
Una nueva revisión sistemática y metaanálisis examinó 43 estudios y encontró que los estudios más grandes y metodológicamente rigurosos, como los que realizan comparaciones entre hermanos, proporcionan evidencia sólida de que el paracetamol durante el embarazo no causa autismo, TDAH o discapacidades intelectuales.
Los autores comentan que las asociaciones previamente informadas entre el paracetamol durante el embarazo y el autismo, el TDAH o las discapacidades intelectuales pueden deberse a otros factores maternos, como dolor subyacente, malestar, fiebre o predisposición genética, en lugar de cualquier efecto directo del paracetamol.
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