La ministra de Asuntos Económicos de Dinamarca, Stephanie Lose, ha expresado su preocupación ante la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer nuevos aranceles a los países europeos que participaron en maniobras militares en Groenlandia. Lose ha subrayado la importancia de una respuesta conjunta por parte de la Unión Europea para proteger la relación transatlántica.
En medio de esta tensión, la ministra ha destacado que la situación va más allá de un conflicto bilateral, ya que afecta a la relación transatlántica en su conjunto. Ante las advertencias de Trump y la posibilidad de aranceles, Lose ha afirmado que la UE debe estar preparada para responder y contraatacar si es necesario.
Las declaraciones de Lose se producen en un contexto en el que Trump ha amenazado con imponer aranceles a varios países europeos por su participación en actividades militares en Groenlandia, considerándolas una provocación en una región de alto interés estratégico. Esto ha reavivado las tensiones con la UE y ha generado un debate sobre la necesidad de una respuesta coordinada por parte del bloque comunitario.
La ministra danesa ha hecho hincapié en la importancia de mantener un diálogo con Estados Unidos, a pesar de las difíciles condiciones en las que se desarrolla. Asimismo, ha valorado el respaldo expresado por socios europeos como Alemania y Francia, destacando la necesidad de que los Veintisiete mantengan una posición unida frente a esta situación.
Aunque no ha especificado qué medidas podría tomar la UE en caso de que se impongan los aranceles anunciados por Trump, Lose ha señalado que no se descarta ninguna opción. Los Estados miembros abordarán posibles acciones, incluido el uso de instrumentos como el anticoerción, con el objetivo de preservar la unidad europea y evitar una escalada innecesaria.
Finalmente, la ministra ha recordado la importancia de mantener el enfoque en otros asuntos, como la situación en Ucrania y el cumplimiento de los compromisos financieros con Kiev. En su opinión, cerrar la propuesta y comenzar los desembolsos antes de abril es una obligación política que no debería estar sujeta a debate.
En este contexto de tensiones comerciales y geopolíticas, la Unión Europea se enfrenta a un desafío importante en su relación con Estados Unidos, y la respuesta conjunta y coordinada se presenta como clave para preservar la estabilidad y el equilibrio en el ámbito transatlántico.
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