Un total de 8,7 millones de personas en España se beneficiaron de las inversiones del Fondo Social Europeo, que promovió 9,872 millones de euros en 2014-2020, según informó el Ministerio de Trabajo y Economía Social en una declaración.
El Ministerio de Trabajo y Economía Social, responsable de gestionar estos fondos, logró ejecutar los 9,872 millones de euros correspondientes al período 2014-2020 antes de lo esperado. Por cada euro invertido, se estima que se obtuvo un rendimiento de 1.3 euros.
«No estamos hablando de un fondo financiero simple, sino de un instrumento que fortalece la cohesión social y garantiza que el crecimiento económico llegue a todos los ciudadanos», dijo el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey.
Esto se indicó durante el día del Fondo Social Europeo.
Además, el Ministerio informó que ya ha comenzado a ejecutar el Fondo Social Europeo +, dotado con 11.3 mil millones de euros para el período 2021-2027.
En cuanto al empleo, el departamento dirigido por Yolanda Díaz ha priorizado al grupo de jóvenes asignando 2,335 millones de euros para políticas de empleo específicas. Esto representa más del 22% de la ayuda total de ESF+, más del 12.5% obligatorio por regulación para las políticas de este grupo.
La dotación se distribuyó entre 23 programas operativos, uno para cada comunidad autónoma y ciudad, y cuatro niveles estatales. Entre ellos, el programa operativo para la inclusión social y la economía social recibió 833 millones de euros, el programa operativo para empleo, formación y educación recibió 2,369 millones, el programa de asistencia técnica operativa recibió 28 millones y el programa operativo de empleo para jóvenes recibió 3,269 millones.
Más de 8,7 millones de personas recibieron apoyo del FSE, siendo el 51% mujeres. La tasa de inserción laboral de los beneficiarios fue del 30.6%, principalmente personas en situación de vulnerabilidad y con dificultades de integración en el mercado laboral.
Los objetivos de las inversiones del FSE incluyen promover un trabajo sostenible, igualdad de género, lucha contra la pobreza y la discriminación, inclusión activa, formación profesional y prevención de la deserción escolar, entre otros.
Las comunidades autónomas recibieron 3,373 millones de euros para desarrollar sus propios programas, siendo Andalucía la que recibió la mayor cantidad de fondos con 1,040 millones, seguida de Madrid con 334 millones, Galicia con 322 millones y Cataluña con 307 millones.
