El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en enero de 2026 a 798.312 hogares en los que viven 2.441.675 personas, según la última estadística publicada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Más de un millón de estos beneficiarios son niños, niñas y adolescentes, específicamente 1.001.789. La cuantía media de la prestación alcanzó los 546,8 euros al mes por hogar, sumando un total de más de 457,7 millones de euros.
Durante el mismo periodo, las prestaciones en alta experimentaron un aumento del 11,4%, en respuesta al Real Decreto-ley que incluye la revalorización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social, entre otras. En enero de 2026, se registraron 126.463 prestaciones activas más que el año anterior, lo que representa un incremento del 18,8% en el número de hogares protegidos y un 19,1% en el número de beneficiarios.
La ministra Elma Saiz destacó que el IMV está llegando a más familias, fortaleciendo la red de seguridad social. Con un marcado perfil femenino, el IMV ha protegido a cerca de 3,4 millones de personas desde su implementación en 2020.
El programa ofrece una protección reforzada a la infancia, incrementando la cuantía de la prestación en función del número de menores en la unidad de convivencia. Actualmente, el 41% de los beneficiarios son menores de edad, lo que equivale a más de un millón de niños, niñas y adolescentes.
Además, el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) brinda un apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo, con diferentes cuantías según la edad. Este complemento, recibido por 552.300 hogares en enero, contribuye a la protección de familias en situación de pobreza severa y con rentas bajas o moderadas.
En cuanto a los jóvenes, el IMV ofrece un sostén importante para aquellos en situación de exclusión, con mejoras que facilitan su acceso a la prestación. La edad media de los beneficiarios es de 28,4 años, descendiendo a 20,1 años excluyendo a los titulares del IMV.
El Ingreso Mínimo Vital, como prestación de la Seguridad Social, garantiza un nivel mínimo de ingresos a hogares vulnerables y se ha convertido en una herramienta clave en la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Es compatible con rentas del trabajo y ofrece incentivos para favorecer la inserción laboral.
El nuevo sistema de doble revisión de ingresos permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación, brindando mayor certeza sobre su situación financiera. Desde mayo, los beneficiarios pueden saber si su prestación se incrementará, reducirá o extinguirá según sus ingresos del año anterior.
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