En invierno, la falta de luz solar afecta a nuestros niveles de serotonina, el neurotransmisor responsable de regular nuestro estado de ánimo. Esto puede llevar a una mayor ansiedad por consumir carbohidratos, ya que el cuerpo busca una rápida compensación de energía, generalmente a través de azúcares.
El doctor Jesús Vázquez, especialista en Nutrición y dietética, explica que esta ansiedad se intensifica al final del día cuando los niveles de serotonina caen, lo que puede llevar a antojos incontrolables. Para contrarrestar esta situación, sugiere engañar al cuerpo con estrategias como tomar una infusión al final de la cena para indicar que la comida ha terminado.
Además, Vázquez destaca la importancia de consumir alimentos ricos en triptófano, magnesio, vitamina B6, omega 3 y vitamina D para mejorar la producción de serotonina. Estos nutrientes se encuentran en alimentos como pavo, huevos, legumbres, plátano, avena, verduras de hoja verde, frutos secos, pescados azules, mariscos, semillas de chía y lino, lácteos y huevos.
Para combatir los antojos nocturnos, el doctor recomienda iniciar la cena con un buen caldo caliente, que además de proporcionar calor interno, activa los receptores mecánicos que aumentan la sensación de saciedad. En su libro ‘Un año para cuidarte’, Vázquez junto con su hija Martina Vázquez, resalta la importancia de la alimentación como la mejor medicina para mantenernos fuertes y saludables a lo largo del año.
En resumen, mantener una alimentación equilibrada y variada, especialmente en invierno, puede ayudarnos a controlar nuestros antojos y mantener un estado de ánimo estable. Alimentarnos bien es fundamental para cuidar nuestra salud y bienestar en todas las estaciones del año.
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