Los aumentos de impuestos hicieron que los cigarrillos en Australia fueran los más caros del mundo. También han contribuido a alimentar un negocio criminal de miles de millones de dólares en tabaco de contrabando.
En Australia, los impuestos sobre los cigarrillos han aumentado significativamente en los últimos años, lo que ha llevado a que el precio de los cigarrillos sea el más alto a nivel mundial. Estos altos impuestos han sido implementados con el objetivo de desalentar el consumo de tabaco y mejorar la salud pública. Sin embargo, esta medida también ha tenido consecuencias no deseadas.
El aumento en el precio de los cigarrillos ha creado un mercado negro de tabaco de contrabando, donde los productos son vendidos a precios considerablemente más bajos que en el mercado legal. Esto ha llevado a la proliferación de grupos criminales que se dedican al contrabando y la venta ilegal de cigarrillos, generando ganancias millonarias en el proceso.
Además, el contrabando de tabaco también tiene un impacto negativo en la economía, ya que se estima que el gobierno pierde miles de millones de dólares en ingresos fiscales debido a estas actividades ilegales. A su vez, el consumo de tabaco de contrabando plantea serios riesgos para la salud pública, ya que estos productos no están sujetos a los mismos controles de calidad y seguridad que los cigarrillos legales.
En resumen, los altos impuestos sobre los cigarrillos en Australia, si bien buscan reducir el consumo de tabaco, han tenido efectos secundarios negativos al impulsar un lucrativo mercado negro de tabaco de contrabando. Esta situación plantea desafíos tanto en términos de seguridad pública como en la lucha contra el crimen organizado.
FUENTE
