La juez del Tribunal de Instancia de Montoro ha requerido al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) que se abstenga de realizar tareas de mantenimiento en el tramo de Adamuz, donde ocurrió un grave accidente ferroviario que causó la muerte de 46 personas y dejó más de 120 heridos. Esta medida se tomó después de que Adif informara sobre tareas de mantenimiento previstas en el lugar del accidente, sin la debida autorización judicial.
Además, la jueza ha ordenado a Adif que se abstenga de realizar cualquier operación relacionada con la extracción y traslado de material relevante para la investigación del siniestro ferroviario. Esto se debe a que, según la Guardia Civil, personal de Adif retiró material de la zona del accidente sin permiso y llevó a cabo pruebas sin autorización.
En este contexto, se ha procedido a la apertura de las cajas negras de los trenes siniestrados, con la autorización del Tribunal de Instancia de Montoro. Se realizará un análisis del contenido de las cajas negras y de las cámaras de seguridad instaladas en el tren, con la presencia de agentes de la Policía Judicial y un Letrado de la Administración de Justicia.
Se ha decidido no trasladar el material a analizar a Montoro, para evitar posibles riesgos. El proceso se llevará a cabo en las dependencias de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios en Madrid, garantizando la integridad de la información recopilada.
En resumen, se están tomando medidas para asegurar la transparencia y la correcta investigación del accidente ferroviario, evitando cualquier actuación que pueda comprometer la integridad de las pruebas y la cadena de custodia del material relevante.
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