Tomar un antibiótico parece una tarea sencilla, pero hacerlo de manera incorrecta puede tener consecuencias negativas en nuestra salud. ¿Es mejor tomarlos con comida o en ayunas? ¿Realmente los probióticos ayudan a prevenir la diarrea asociada a los antibióticos?
Según expertos en el tema, existen ciertos hábitos que pueden marcar la diferencia a la hora de minimizar las molestias digestivas derivadas de la toma de antibióticos y proteger nuestra microbiota intestinal durante el tratamiento. El Dr. José María Molero, médico de familia y experto en enfermedades infecciosas de semFYC, destaca la importancia de seguir ciertas estrategias para reducir las molestias digestivas al iniciar un tratamiento con antibióticos.
Una de las dudas más comunes es si es mejor tomar los antibióticos con o sin comida. Según el Dr. Molero, algunos antibióticos deben tomarse con alimentos para reducir náuseas y malestar gástrico, mientras que otros deben tomarse en ayunas para garantizar su efectividad. Entre los antibióticos que deben tomarse con comida se encuentran la amoxicilina-ácido clavulánico, la doxiciclina, la nitrofurantoína, la metronidazol y la cefuroxima. Por otro lado, la penicilina V, la azitromicina y la ciprofloxacina deben tomarse en ayunas para evitar interacciones con los alimentos.
En cuanto al papel de los probióticos, el Dr. Molero señala que pueden ser útiles para reducir el riesgo y la duración de la diarrea asociada a los antibióticos. Estudios actuales han demostrado que ciertas cepas de probióticos, como el ‘Lactobacillus rhamnosus GG’ y el ‘Saccharomyces boulardii’, pueden reducir significativamente la incidencia de este tipo de diarrea. Sin embargo, es importante destacar que los probióticos no están indicados para todas las personas y que su uso debe ser evaluado caso por caso.
Además, durante y después del tratamiento con antibióticos, es fundamental seguir una dieta rica en fibra para proteger la microbiota intestinal y reducir el riesgo de diarrea. Consumir alimentos como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales puede favorecer la diversidad de la microbiota y minimizar los efectos negativos de los antibióticos en el intestino.
En caso de presentar diarrea durante el tratamiento con antibióticos, es importante mantener una buena hidratación y seguir una dieta adecuada. Sin embargo, existen señales de alarma que deben motivar la consulta médica, como la presencia de más de 6 deposiciones líquidas al día, fiebre alta, sangre en las heces, dolor abdominal intenso, signos de deshidratación o la aparición de diarrea durante el tratamiento antibiótico.
En resumen, seguir ciertos hábitos a la hora de tomar antibióticos, incluyendo el uso adecuado de probióticos y una dieta equilibrada, puede ayudar a minimizar los efectos secundarios y proteger nuestra salud intestinal durante el tratamiento. Recuerda siempre consultar con un profesional de la salud ante cualquier duda o síntoma preocupante.
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