La catedrática de Epidemiología de la Universidad Europea Margarita Rubio ha señalado que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la meningitis meningocócica, especialmente tras el brote de meningitis B detectado en Kent, Reino Unido, que ha causado la muerte de dos personas y dejado más de 20 afectados confirmados o bajo sospecha.
Rubio explicó que la meningitis meningocócica, que incluye el serogrupo B, es una infección grave provocada por la bacteria Neisseria meningitidis o meningococo. La transmisión suele darse a través de gotas de secreciones respiratorias o saliva, generalmente requiriendo un contacto cercano y prolongado como besos, tos cercana o compartir utensilios.
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta, rigidez de cuello, dolor de cabeza intenso, sensibilidad a la luz, náuseas, confusión y la aparición de manchas púrpuras en la piel. La catedrática advirtió que la infección puede progresar rápidamente y resultar fatal, incluso con tratamiento, con una tasa de mortalidad del 10% y hasta un 20% de los casos con secuelas como sordera o daño cerebral.
En Europa, los grupos de mayor riesgo son los bebés menores de un año, los niños de uno a cuatro años y los adolescentes y adultos jóvenes entre 15 y 24 años.
Ante un caso sospechoso, es crucial aislar a la persona afectada y comenzar de inmediato el tratamiento con antibióticos de amplio espectro, sin esperar la confirmación microbiológica para reducir el riesgo de muerte. Además, se recomienda el uso de corticoides para disminuir el riesgo de secuelas neurológicas. Las personas cercanas al caso también deben iniciar el tratamiento preventivo con antibióticos lo antes posible y, si es necesario, vacunarse contra el meningococo.
En España, la vacuna contra el meningococo B se incluyó en el calendario vacunal infantil a finales de 2022, administrándose a los dos, cuatro y 12 meses de edad. Asimismo, se administra la vacuna contra el meningococo C a los cuatro y 12 meses, y contra el meningococo A, C, W, Y a los 12 años. Se recomienda la vacunación sistemática contra el meningococo B en adolescentes de 12 años para reforzar su protección ante posibles brotes.
La detección rápida, la administración de antibióticos a los contactos y la vacunación son herramientas efectivas en la prevención de la meningitis meningocócica, junto con la vigilancia epidemiológica activa y la consideración de antecedentes de viaje a zonas afectadas.
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