La Campaña de la Renta de 2025 trae consigo una novedad importante para los dueños de mascotas, ya que algunas comunidades autónomas están ofreciendo deducciones en la cuota autonómica del IRPF relacionadas con los gastos veterinarios.
Si has llevado a tu perro o gato al veterinario para vacunaciones, desparasitaciones o urgencias, podrás recuperar hasta un máximo de 100 euros en tu declaración de impuestos. A continuación, te explicamos cómo funcionan estas deducciones, en qué comunidades autónomas se aplican y cuáles son los requisitos.
En la Región de Murcia, los contribuyentes pueden deducirse el 30% de los gastos veterinarios realizados a animales domésticos, con un límite máximo de 100 euros, según la Ley de Presupuestos Generales para el ejercicio 2025. Para poder acceder a esta deducción, la suma de la base imponible general y del ahorro no debe superar los 25.000 euros en declaraciones individuales ni los 40.000 euros en declaraciones conjuntas.
En Andalucía, los contribuyentes pueden aplicar una deducción del 30% de los gastos veterinarios en la cuota íntegra autonómica, con un máximo de 100 euros por año. Esta deducción es aplicable a los gastos realizados a partir del 1 de enero de 2025. Es importante tener en cuenta que esta deducción tiene limitaciones en cuanto al plazo de aplicación dependiendo de cómo se haya obtenido la mascota, ya sea por adquisición o adopción.
Los gastos que se pueden deducir incluyen vacunaciones, esterilización, desparasitación, intervenciones médicas y otros tratamientos obligatorios para animales de compañía. Es necesario contar con facturas justificativas emitidas por un profesional o centro veterinario autorizado, y la suma de la base imponible general y del ahorro no debe superar los 80.000 euros en tributación individual ni los 100.000 euros en tributación conjunta.
Para acceder a estas deducciones, es fundamental que la mascota tenga la consideración legal de animal de compañía o de asistencia según la normativa vigente. Es importante estar al tanto de estos beneficios fiscales para aprovechar al máximo las ventajas que ofrecen en relación con los gastos veterinarios.
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