El total de mujeres fallecidas por complicaciones durante el embarazo, parto o posparto ascendió a 240.000 en todo el mundo en 2023, lo que supone una tasa de mortalidad materna de 190,5 muertes por cada 100.000 nacimientos, casi el triple del objetivo marcado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para 2030.
Según un estudio sobre la Carga Mundial de Enfermedad (GBD) liderado por investigadores del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, publicado en ‘The Lancet Obstetrics, Gynaecology & Women’s Health’, la tasa mundial de mortalidad materna ha disminuido en más de un tercio en tres décadas, pasando de 321 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos en 1990 a 191 en 2023. Sin embargo, el progreso se ha ralentizado en los últimos años y se requiere una acción global renovada para alcanzar la meta de menos de 70 muertes por cada 100.000 nacimientos en 2030.
Las principales causas de muerte materna, como la hemorragia materna y los trastornos hipertensivos del embarazo, son responsables de más del 40% de las muertes maternas a nivel mundial. Los expertos sugieren mejorar el acceso a la atención prenatal, los servicios de parto seguro, la atención obstétrica de emergencia y el seguimiento posparto, especialmente en los países con mayor incidencia.
La pandemia de Covid-19 también tuvo un impacto en la mortalidad materna, con un aumento de muertes en varias regiones durante 2020 y 2021. A pesar de que la tasa de mortalidad materna se mantuvo relativamente estable durante los años de mayor incidencia de la pandemia a nivel mundial, las interrupciones en los sistemas de salud y los riesgos de infección durante el embarazo contribuyeron a retrocesos en varias regiones.
Para reducir la mortalidad materna en todo el mundo, es fundamental fortalecer los sistemas de salud para brindar una atención de calidad antes, durante y después del embarazo. La necesidad de ampliar los sistemas de registro civil de alta calidad, la vigilancia de la mortalidad materna y los sistemas de datos locales también se destaca como una medida crucial para abordar este desafío global.
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