El golfista estadounidense Tiger Woods ha sido detenido por supuestamente conducir bajo el efecto de alguna droga y provocar un accidente de tráfico en Jupiter Island, Florida. Tras el incidente, Woods se negó a someterse a una prueba legal de orina después de dar negativo en alcohol.
El campeón de 15 ‘majors’ volcó su vehículo Land Rover tras intentar adelantar a gran velocidad a un camión con remolque. A pesar de salir ileso, los agentes describieron su estado como «letárgico». Tras ocho horas en prisión, fue puesto en libertad bajo fianza, acusado de daños a la propiedad y de negarse a someterse a una prueba legal.
El sheriff John Budensiek explicó que Woods mostraba signos evidentes de deterioro y se negó a realizar un análisis de orina. Aunque dio un resultado negativo en la prueba de alcoholemia, se le acusó de conducir bajo los efectos del alcohol, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba legal. Los agentes creían que Woods podría estar bajo los efectos de una medicación.
Este no es el primer incidente de tráfico en el historial de Tiger Woods. En 2017 fue arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol en Jupiter, y en 2009 estuvo involucrado en un accidente que reveló sus infidelidades matrimoniales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció sobre el incidente, mostrando su apoyo a Woods en medio de las dificultades. La noticia ha generado gran repercusión y sigue siendo tema de debate en el mundo del deporte.
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