Una nueva investigación del Instituto Mundial del Kimchi ha revelado que una bacteria del ácido láctico presente en este alimento puede contribuir a la eliminación de nanoplásticos del cuerpo al unirse a ellos en el intestino.
Los nanoplásticos, partículas ultrafinas de menos de 1 micrómetro, se generan durante la degradación de plásticos más grandes y pueden ingresar al cuerpo humano a través de alimentos y agua potable. Debido a su diminuto tamaño, estos nanoplásticos pueden atravesar la barrera intestinal y acumularse en órganos como los riñones y el cerebro. Aunque las estrategias biológicas para reducir esta acumulación en el tracto gastrointestinal aún se encuentran en una fase temprana de investigación.
Un equipo de investigadores financiado por el gobierno de Corea del Sur y liderado por los doctores Se Hee Lee y Tae Woong Whon en WiKim, examinó la capacidad de una bacteria del ácido láctico derivada del kimchi, ‘Leuconostoc mesenteroides CBA3656’, para adsorber nanoplásticos de poliestireno (PS-NPs). En condiciones de laboratorio estándar, la cepa CBA3656 demostró una eficiencia de adsorción del 87%, comparable a la cepa de referencia ‘Latilactobacillus sakei CBA3608’ (85%). Sin embargo, en condiciones que simulan el intestino humano, la cepa CBA3656 mantuvo una tasa de adsorción mucho más alta, del 57%, en comparación con la cepa CBA3608 que disminuyó al 3%.
Estos resultados indican que la cepa de kimchi puede unirse de manera estable a los nanoplásticos incluso en entornos similares al tracto intestinal humano. Experimentos con animales, utilizando un modelo de ratón libre de gérmenes, revelaron que los ratones que recibieron la cepa CBA3656 mostraron un aumento significativo en la cantidad de nanoplásticos detectados en las heces, sugiriendo que este probiótico podría contribuir a la excreción de nanoplásticos al unirse a ellos en el intestino.
Este estudio aporta evidencia de que las bacterias lácticas derivadas del kimchi pueden interactuar con microcontaminantes ambientales más allá de su función en la fermentación, ofreciendo una nueva perspectiva sobre posibles mecanismos biológicos para reducir la acumulación de nanoplásticos en el tracto gastrointestinal. La doctora Sehee Lee, investigadora principal, enfatiza que los microorganismos de alimentos fermentados tradicionales podrían representar un enfoque innovador para abordar este desafío emergente, ampliando así el valor científico de los recursos microbianos del kimchi para contribuir a soluciones ambientales y de salud pública.
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