El equipo de investigación de Purdue, liderado por Nusrat Jung, profesora adjunta de la Escuela Lyles de Ingeniería Civil y de la Construcción, junto con su estudiante de doctorado Jianghui Liu, ha descubierto que una rutina de cuidado capilar con calor de 10 a 20 minutos expone a una persona a más de 10.000 millones de nanopartículas que se depositan directamente en los pulmones. Estas nanopartículas pueden acarrear graves riesgos para la salud, como dificultad respiratoria, inflamación pulmonar y deterioro cognitivo.
El estudio realizado por este equipo ha revelado que la cantidad de nanopartículas inhaladas al utilizar productos capilares comerciales durante el peinado con calor superó significativamente las expectativas. Hasta el momento, no se habían llevado a cabo mediciones en tiempo real de la formación de nanopartículas durante este tipo de rutinas en entornos residenciales a gran escala. Esta investigación ha abordado esta carencia examinando los cambios temporales en las concentraciones y distribuciones de tamaño de nanopartículas en interiores durante rutinas realistas de peinado con calor.
Uno de los hallazgos más preocupantes fue que al combinar productos para el cuidado del cabello con altas temperaturas de aparatos de peinado como rizadores y planchas, se generan nuevas nanopartículas en suspensión. Estas partículas, en su mayoría menores de 100 nanómetros, se forman a partir de la volatilización de sustancias químicas debido al calor aplicado. El siloxano D5, un compuesto presente en muchos productos capilares, ha sido identificado como especialmente preocupante al ser inhalado.
El informe también destaca que más de 10.000 millones de nanopartículas podrían depositarse en el sistema respiratorio durante una sola sesión de peinado con calor, con una mayor concentración en la región pulmonar. Estos resultados subrayan los riesgos previamente subestimados de exposición por inhalación derivados de este tipo de prácticas.
Ante esta problemática, los investigadores sugieren evitar en la medida de lo posible el uso de estos productos, especialmente en combinación con calor. En caso de ser necesario, se recomienda una adecuada ventilación del espacio para reducir la exposición a sustancias nocivas. Asimismo, se plantea la necesidad de futuros estudios que profundicen en la formación y composición de las nanopartículas para comprender mejor su impacto en la salud.
En resumen, el estudio realizado por el equipo de Purdue resalta los peligros asociados con las nanopartículas generadas durante las rutinas de cuidado capilar con calor, evidenciando la importancia de tomar medidas para minimizar la exposición y proteger la salud respiratoria.
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