Madrid, 4 Ene. (EDIZIONES) – La Ciencia confirma que aumentar la ingesta de fibra no solo mejora el tránsito intestinal, sino que también alimenta a la microbiota, reduce el riesgo de diabetes tipo 2, ayuda a reducir la inflamación y puede proteger contra el cáncer de colon. En este sentido, Cristina Calcerrada, dietista-nutricionista y miembro del comité de nutrición de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), destaca los beneficios de consumir fibra, como la mejora del tránsito intestinal, la saciedad y control energético, la salud cardiovascular y metabólica, la promoción de la salud de la microbiota intestinal y la prevención del cáncer de colon.
La fibra también tiene un impacto positivo en la microbiota intestinal, ya que sirve de sustrato para las bacterias intestinales, produciendo ácidos grasos de cadena corta beneficiosos para la salud intestinal. En cuanto a la salud metabólica, estudios han demostrado que un mayor consumo de fibra se asocia con un menor riesgo de síndrome metabólico, obesidad y diabetes tipo 2.
En cuanto a la prevención del cáncer de colon, la fibra juega un papel clave al reducir el tiempo de tránsito intestinal y disminuir la exposición a toxinas y carcinógenos. Además, el butirato, producido por la fermentación de la fibra, tiene efectos positivos sobre la mucosa intestinal, la inflamación y la carcinogénesis.
Para asegurar una ingesta equilibrada de fibra, es importante consumir alimentos que aporten tanto fibra insoluble como soluble viscosa. Algunos ejemplos de alimentos ricos en fibra son la avena, la cebada, las frutas como la manzana y el kiwi, las verduras como la zanahoria y las legumbres. Es importante tener en cuenta que los suplementos de fibra no sustituyen a la matriz completa del alimento y su tolerancia puede variar.
En cuanto a la cantidad diaria recomendada de fibra, se aconseja un consumo de al menos 25 gramos de fibra dietética en adultos para un funcionamiento normal del intestino grueso. Sin embargo, según recomendaciones más actualizadas, se sugiere un consumo de 25-32 gramos al día para mujeres adultas y 30-35 gramos al día para hombres adultos, con el fin de obtener beneficios adicionales como la reducción del riesgo cardiovascular, diabetes tipo 2 y el mantenimiento del peso. Es importante destacar que una ingesta adecuada de fibra puede contribuir a una microbiota más saludable y prevenir diversas enfermedades digestivas, incluido el cáncer de colon.
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