Hay cosas que casi nadie cuenta en voz alta, pero que forman parte de la vida íntima de millones de personas. Pensamientos fugaces, escenas imaginadas, momentos que solo existen en la mente… y que aparecen sin previo aviso.
Las fantasías sexuales son algo común en la población y, según estudios recientes, podrían ser beneficiosas para la población, aportando felicidad especialmente en las relaciones íntimas.
Un estudio realizado por la Universidad Estatal de Michigan en Estados Unidos ha explorado los vínculos entre los rasgos de personalidad y el tipo de fantasías sexuales. Los investigadores analizaron datos de 5.225 adultos en EE. UU. que completaron cuestionarios estandarizados, examinando la frecuencia y los temas de las fantasías sexuales.
Los resultados mostraron que los cinco grandes rasgos de personalidad (extroversión, amabilidad, escrupulosidad, neuroticismo y mentalidad abierta) se asociaron con diferentes tipos de fantasías sexuales. Por ejemplo, las personas más escrupulosas y amables tendían a reportar menos fantasías sexuales en general, mientras que la emocionalidad negativa, especialmente la depresión, se asociaba con una mayor frecuencia de fantasías.
La extroversión se relacionó con más fantasías en general, mientras que la mentalidad abierta mostró una relación sorprendentemente nula con las fantasías sexuales, excepto en el caso de las fantasías íntimas.
Estos hallazgos sugieren que las diferencias individuales de personalidad pueden ser útiles para predecir la variación en la frecuencia de las fantasías sexuales. Además, conocer estas asociaciones refuerza el poder predictivo de la personalidad en este aspecto.
En resumen, las fantasías sexuales son comunes y pueden tener un impacto significativo en el bienestar sexual. Entender cómo los rasgos de personalidad se relacionan con las fantasías sexuales puede proporcionar información valiosa para mejorar la salud sexual y el bienestar emocional de las personas.
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