La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga (PP), ha expresado su preocupación ante la propuesta «inadmisible» y «absolutamente intolerable» del Gobierno de España en materia de financiación autonómica. Buruaga ha asegurado que su Gobierno no se quedará callado y que luchará en todos los ámbitos, incluido el judicial, para defender los intereses de Cantabria.
Además, ha destacado la importancia de mantener un frente común a nivel político y buscar el apoyo social en esta batalla contra el nuevo modelo que perjudica a Cantabria. La presidenta ha enfatizado que es fundamental dejar de lado intereses partidistas y unirse en defensa del bienestar de la comunidad autónoma.
En contraste, el secretario general del PSOE de Cantabria, Pedro Casares, ha defendido la propuesta del Gobierno central, argumentando que sitúa a Cantabria como la comunidad mejor financiada del país. Casares ha instado al Gobierno de Cantabria a dialogar y buscar mejoras en el modelo de financiación, destacando la necesidad de trabajar con rigor y responsabilidad.
Sin embargo, Buruaga ha criticado la postura de Casares, señalando que siempre parece priorizar los intereses de Sánchez sobre los de Cantabria. En este sentido, ha advertido que con la propuesta del Gobierno central será imposible mantener los mismos estándares de calidad en servicios como sanidad, educación y servicios sociales.
Ante estas discrepancias, Cantabria se prepara para plantar cara a la propuesta en todos los foros pertinentes, incluido el Consejo Política Fiscal y Financiera. La presidenta regional se muestra determinada a defender los intereses de la comunidad autónoma y está dispuesta a llegar al Tribunal Constitucional si es necesario.
En resumen, la lucha por la financiación autonómica en Cantabria sigue en pie, con posturas encontradas entre el Gobierno regional y el central. Mientras Buruaga defiende los intereses de la comunidad, Casares destaca el compromiso del Gobierno de España. La incertidumbre y la necesidad de diálogo marcan el panorama político en esta cuestión crucial para el futuro de Cantabria.
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