El jefe de la Sección de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Ignacio Fernández, ha destacado la importancia de concienciar a la población sobre la prevención de la enfermedad cardiovascular, especialmente en el caso de las mujeres. Según Fernández, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en las mujeres, pero muchas veces no se les da la importancia necesaria o se desconoce la gravedad de la situación, lo que lleva a que la atención llegue tarde de manera sistemática.
Durante una jornada sobre prevención cardiovascular, Fernández hizo hincapié en la necesidad de un cambio cultural que involucre a toda la sociedad, ya que muchas mujeres no consultan a tiempo a especialistas al sentir que los problemas cardíacos no les afectan directamente o al priorizar el cuidado de los demás sobre el propio.
Por su parte, el coordinador científico de la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud, Héctor Bueno, alertó sobre la desigualdad de género en la atención de las enfermedades cardiovasculares. A pesar de que se ha reducido el número total de muertes asociadas a estas enfermedades, la situación es diferente para las mujeres, con 8.000 fallecimientos más al año que en el caso de los hombres.
En España, se registran 110.000 muertes anuales por enfermedades cardiovasculares, así como 100.000 nuevos casos de infarto y 120.000 de ictus. A pesar de estas cifras, se estima que el 80% de los eventos cardiovasculares se podrían evitar. La prevención ha sido el tema central de esta jornada, destacando la importancia de la detección precoz, el tratamiento y la rehabilitación cardiovascular.
Se han identificado barreras en el Sistema Nacional de Salud para abordar de manera efectiva la enfermedad cardiovascular, como la falta de interoperabilidad entre niveles asistenciales y comunidades autónomas. Además, se ha resaltado la necesidad de actuar frente a la obesidad, considerada una epidemia que podría tener consecuencias graves en los próximos años si no se implementan políticas públicas adecuadas.
En resumen, la prevención y el abordaje adecuado de las enfermedades cardiovasculares, especialmente en mujeres, son fundamentales para reducir la morbimortalidad asociada a estas patologías. Es necesario un enfoque integral que involucre a toda la sociedad y que garantice un acceso equitativo a programas de prevención y rehabilitación.
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