Madrid, 12 de abril (EDIZIONES) – El estrés no solo afecta al estado de ánimo, sino que también puede reducir el volumen, la funcionalidad y la capacidad de nuestro cerebro. Según el neurocientífico José Luis Trejo, investigador del Centro de Neurociencias Cajal del CSIC, el estrés crónico es incluso más perjudicial que el sedentarismo y puede agravar cualquier enfermedad.
Frente a una sociedad «estresogénica», Trejo propone replantear nuestros hábitos diarios, evitando pasar horas sentados y buscando introducir pequeños «snacks» de ejercicio. En una entrevista con Europa Press Salud Infosalus, el experto destaca que el ejercicio puede ayudar a mantener una buena salud cerebral y moldear nuestro cerebro, aunque el estrés también puede tener efectos negativos en él.
Según Trejo, el estrés es incluso peor que el sedentarismo para nuestro cerebro, ya que puede empeorar cualquier enfermedad y ser la circunstancia vital que más daño causa. Detectar los efectos del estrés en nuestro cerebro puede manifestarse en la sensación constante de no llegar a todo lo que nos exigen, así como en la percepción de un aumento continuo de las exigencias laborales, familiares o personales.
El valor del ejercicio para nuestro cerebro es fundamental, pero es importante encontrar un equilibrio. Trejo advierte que no basta con ir al gimnasio varias veces a la semana, ya que entrenar demasiado tiempo o con demasiada intensidad tampoco es beneficioso. Es necesario combinar el ejercicio con la minimización del sedentarismo para cuidar adecuadamente nuestra salud cerebral.
En cuanto a la dosis óptima de ejercicio para nuestro cerebro, Trejo recomienda personalizarla con la ayuda de especialistas en medicina deportiva o ciencias del deporte. Un método para determinar la intensidad adecuada es el «test del habla», que consiste en hablar durante la actividad física y aumentar la intensidad hasta que la respiración se entrecorte.
En resumen, mantener una vida activa, evitar el sedentarismo y encontrar el equilibrio adecuado en la práctica de ejercicio son clave para cuidar nuestro cerebro. Seguir un régimen de tres sesiones por semana, cada una con una hora de duración e incluyendo ejercicio aeróbico y de fuerza, puede contribuir a mantener la salud cerebral y general.
FUENTE
