Tras las fiestas navideñas, las Urgencias vuelven a llenarse de pacientes con gripe, catarros e infecciones respiratorias. Sin embargo, no todas evolucionan igual ni requieren atención inmediata. Algunas personas apenas presentan síntomas y continúan con su vida diaria, mientras que otras muestran señales claras de alarma.
Es fundamental saber interpretar cómo responde nuestro organismo, diferenciando lo esperable de lo peligroso, para no saturar los servicios sanitarios y acudir a tiempo cuando una infección respiratoria puede estar complicándose. En este sentido, la enfermera de urgencias y emergencias, y vicepresidenta de enfermería de SEMES (Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias), Carmen Casal, destaca que las Urgencias están colapsadas tras las reuniones navideñas.
Entre los principales signos de alarma que se deben tener en cuenta a la hora de acudir a un servicio de Urgencias se encuentran la dificultad real para hablar, la coloración azulada en labios y uñas (cianosis) que indica falta de oxígeno, y la fiebre recurrente que podría señalar una sobreinfección respiratoria. Es importante no abusar de los antibióticos, ya que su uso indiscriminado puede hacer que no surtan efecto cuando realmente son necesarios.
La enfermera de triaje de Urgencias juega un papel fundamental en la atención a los pacientes, clasificando su gravedad y atendiéndolos de forma inmediata. Identificar a tiempo problemas como la falta de aire al respirar es crucial para brindar la atención adecuada y evitar complicaciones.
En resumen, es clave prestar atención a los signos de alarma y acudir a los servicios de Urgencias cuando sea necesario, evitando saturar el sistema sanitario y garantizando una atención adecuada para cada paciente.
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