La Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía ha financiado un proyecto del Grupo de Mejora Genética de Cultivos Oleaginosos del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba (Ias-CSIC) que ha desarrollado una herramienta no destructiva, rápida y sostenible para medir el principal compuesto saludable del comino negro.
Según el Gobierno andaluz, esta técnica ha aumentado significativamente la capacidad de análisis, permitiendo pasar de 30 a 200 muestras al día e identificando las semillas con niveles más altos de forma acelerada. Este avance facilitará la selección de variantes más saludables y promoverá la expansión del cultivo en España.
Hasta ahora, medir la molécula bioactiva timoquinona en el comino negro requería procesos laboriosos en un laboratorio especializado. Sin embargo, el nuevo sistema, basado en espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS), permite analizar la semilla entera en segundos sin generar residuos, lo que representa un gran avance en la investigación.
El estudio ‘Analysis of Thymoquinone Content in Black Cumin Seeds Using Near-Infrared Reflectance Spectroscopy’, publicado en la revista ‘Molecules’, marca el inicio de una investigación más amplia para desarrollar variedades con alto contenido de este compuesto beneficioso. Además, ya se ha logrado obtener la primera variedad, ‘TMQ Vita’, gracias a este método analítico.
El comino negro, conocido científicamente como Nigella sativa, se cultiva principalmente en Egipto y se utiliza en alimentación gourmet y en la industria farmacéutica debido a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas. El objetivo es adaptar este cultivo para su producción en España.
Los investigadores han evaluado el potencial de la nueva técnica mediante el análisis de 780 muestras de comino negro recopiladas a lo largo de tres años. Los resultados obtenidos han demostrado la fiabilidad del nuevo método en la predicción precisa de la cantidad de timoquinona. Además, se ha comprobado que la NIRS identifica correctamente hasta el cien por ciento de las muestras con valores más altos de este compuesto.
En el ámbito de la agricultura sostenible, los científicos han identificado las longitudes de onda más sensibles a la presencia de timoquinona, lo que podría llevar al desarrollo de sensores portátiles para controlar la calidad del comino negro en distintas etapas de producción. Esta innovación podría abrir nuevas oportunidades para agricultores y empresas, además de contribuir a una agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
En resumen, esta investigación financiada por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía y fondos europeos Feder, representa un paso importante hacia la mejora de los cultivos oleaginosos y la promoción de un cultivo tradicional como el comino negro en España.
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