Dos nuevos murales en Londres, ampliamente atribuidos al misterioso artista callejero, combinan temas estacionales con lo que parece ser un comentario social sobre el creciente problema de la falta de vivienda infantil en Gran Bretaña.
Estas obras de arte callejero han llamado la atención de muchos transeúntes y expertos en arte urbano. Ubicados en lugares prominentes de la ciudad, los murales destacan la creatividad y la habilidad del artista, así como su preocupación por cuestiones sociales urgentes.
El primero de los murales muestra una escena invernal con niños jugando en la nieve, pero al mirar más de cerca, se pueden ver sombras de niños sin hogar acurrucados en un rincón. Esta dualidad entre la alegría de la temporada y la triste realidad de la falta de vivienda infantil ha generado un intenso debate en la comunidad.
El segundo mural presenta una representación colorida de la primavera, con flores y mariposas en flor. Sin embargo, en un rincón de la obra, se puede ver a un niño durmiendo en la calle, rodeado de bolsas de basura y desamparo. Esta imagen impactante ha llevado a reflexionar sobre las desigualdades sociales y la necesidad de abordar el problema de la falta de vivienda de forma más efectiva.
Estos murales han provocado un llamado a la acción por parte de organizaciones y activistas que buscan concienciar sobre la crisis de la falta de vivienda infantil en el país. La combinación de arte y mensaje social en estas obras demuestra el poder que tiene el arte callejero para generar conciencia y promover el cambio en la sociedad.
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