El 79% de los españoles opinan que debería prohibirse la publicidad de alimentos no saludables dirigidos a menores de edad, según el Barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas impulsado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y realizado por Shopperview, presentado este lunes por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
El estudio también revela que el 91% de los españoles considera que debería prohibirse la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y el 54% cree que esta prohibición debería extenderse a los menores de 18 años. Los resultados de la investigación, basada en entrevistas a 1.000 personas responsables de la compra de alimentos para sus hogares, reflejan un amplio respaldo social a la protección de la salud infantil frente a la publicidad de alimentos y bebidas con un perfil nutricional no saludable.
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha anunciado que en las próximas semanas presentará una propuesta normativa para regular este tipo de publicidad, que se considera perjudicial para la salud de niños y adolescentes. Bustinduy destaca la importancia de proteger a los escolares de este tipo de anuncios y aboga por unirse a organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) para restringir la publicidad de alimentos según su calidad nutricional como medida clave para combatir la obesidad infantil.
La OMS advierte que la exposición a este tipo de publicidad de alimentos aumenta la ingesta calórica en los niños, promueve el consumo de alimentos poco saludables y tiene un impacto negativo en su salud a largo plazo. Además, señala que la publicidad de estos productos utiliza técnicas persuasivas que atraen a los jóvenes, como influencers o ídolos del deporte, asociando los productos a la diversión y entretenimiento.
Bustinduy hace hincapié en la necesidad de actuar contra la presión publicitaria de alimentos ultraprocesados, con alto contenido de grasas, azúcares y poco valor nutricional. Destaca que países como Portugal, Noruega, Reino Unido, Irlanda y Suecia ya toman medidas similares. En España, el 80% de los niños y adolescentes consumen alimentos no saludables, según un informe de la Gasol Foundation.
El ministro insta a las empresas del sector a no promover alimentos que perjudiquen la salud de los niños, defendiendo la regulación como una cuestión de salud pública y para garantizar los derechos de la infancia, incluso si eso implica desafiar a los poderosos.
FUENTE
