Un estudio realizado por el Hospital del Mar Research Institute (HMRIB) ha revelado que el Código Infarto (Código IAM) en Cataluña ha logrado reducir la mortalidad antes de llegar al hospital en un 20% durante sus primeros 7 años de implementación. Esto se traduce en cerca de 2.600 muertes menos de las esperadas, según los datos recopilados entre 2008 y 2019.
Publicado en la revista ‘European Journal of Public Health’, el trabajo contó con la colaboración del Hospital de Sant Pau y el Hospital Clínic de Barcelona, así como con la Conselleria de Salud de la Generalitat y áreas especializadas en enfermedades cardiovasculares y epidemiología. El objetivo principal fue evaluar el impacto de esta red de emergencias, que se puso en marcha a finales de 2010 y se completó en 2012, en la reducción de la letalidad por infarto en la población catalana.
Los resultados obtenidos indican una disminución significativa de la letalidad global 28 días después de un infarto a partir de 2011, atribuida principalmente a una reducción sostenida de la mortalidad prehospitalaria. En términos generales, la mortalidad antes de llegar al hospital pasó del 22% en 2008 al 15% en 2019, mientras que las muertes en el hospital disminuyeron de manera más moderada, del 9% al 6%.
Los investigadores señalan que los beneficios de los tratamientos hospitalarios actuales han alcanzado su límite, y que la falta de implementación generalizada de la rehabilitación cardiaca podría ser un factor. Además, el aumento en la gravedad clínica de los pacientes hospitalizados actualmente podría estar influyendo en estos resultados positivos.
A pesar de que el estudio no permite establecer una relación causal directa, no se han identificado otros cambios estructurales en el sistema sanitario catalán de magnitud comparable al Código IAM en el mismo periodo. Esto refuerza la idea de que la red de atención urgente ha desempeñado un papel fundamental en la reducción de las muertes por infarto a nivel poblacional.
En cuanto al perfil de los pacientes con infarto, se observa una ligera disminución en la edad media, pero un aumento en la prevalencia de factores de riesgo como la diabetes, la hipertensión y la enfermedad cardiovascular previa. Aunque las tendencias generales son similares en hombres y mujeres, persisten disparidades en la incidencia del infarto y en algunos indicadores de mortalidad hospitalaria.
En conclusión, el estudio subraya la importancia de seguir fortaleciendo las políticas de prevención cardiovascular, especialmente en edades más jóvenes, para continuar avanzando en la reducción de la mortalidad por infarto en Cataluña.
FUENTE
