El Consejo de Estado ha emitido un dictamen desfavorable a la reforma del registro horario impulsada por el Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz. Esta reforma tiene como objetivo modificar el control de las horas de trabajo para evitar manipulaciones y permitir que la Inspección pueda realizar comprobaciones de manera remota.
El proyecto de Real Decreto del registro horario fue presentado al Consejo de Estado a finales de febrero con tramitación urgente. El dictamen del Consejo de Estado se opone a la aprobación de este Real Decreto, que inicialmente formaba parte de un proyecto para reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales. A pesar de que este proyecto fue rechazado en el Congreso, Yolanda Díaz decidió seguir adelante con la reforma del registro horario en una norma separada.
El Ministerio de Trabajo ha expresado su sorpresa ante la postura del Consejo de Estado, destacando que la reforma busca garantizar el cumplimiento de la ley y evitar que las empresas abusen de las horas de trabajo de sus empleados. Esta medida, que forma parte del acuerdo de Gobierno de coalición, es vista como un compromiso democrático entre el PSOE y Unidas Podemos.
El objetivo de la reforma es establecer un registro horario digital y accesible, que permita a los trabajadores, a los representantes sindicales y a la Inspección de Trabajo acceder de forma automática y en tiempo real. Se busca combatir la realización de horas extraordinarias no pagadas, que en España ascienden a más de 2,8 millones cada semana.
El proyecto pretende que sean los trabajadores quienes registren sus horas de trabajo, incluyendo las ordinarias, extraordinarias, flexibles y complementarias en jornadas parciales. Además, se establece que los trabajadores tengan acceso inmediato a su propio registro y que los representantes sindicales también puedan acceder a esta información.
El Consejo de Estado ha criticado la falta de adecuación por sectores del nuevo registro horario, así como la carga adicional que supondrá para las pequeñas y medianas empresas. A pesar de las críticas, el Ministerio de Trabajo continuará defendiendo esta reforma que considera necesaria para mejorar las condiciones laborales y modernizar el mercado de trabajo en España.
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