El Ibex 35 cerró en los 17.074,4 puntos tras caer cerca de un 1% este viernes, marcando el final de una semana de gran volatilidad debido al conflicto en Oriente Próximo entre Israel, EEUU e Irán. El índice español corrigió un 7,01% desde la semana anterior, registrando la peor semana en los últimos cuatro años.
El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán desencadenó movimientos que impactaron en el mercado, especialmente en el precio del petróleo. El barril de Brent alcanzó los 85 dólares con la posibilidad de llegar a los 100 dólares. Además, el presidente de Estados Unidos arremetió contra España, llamándola país «perdedor» por su postura hacia la OTAN.
En medio del conflicto, Israel lanzó nuevos ataques sobre Teherán y Líbano, mientras que Trump anunció que no buscará ningún acuerdo con Irán. En el Ibex 35, Telefónica fue la acción que más subió este viernes (+2,89%), seguida por Repsol, Naturgy, Amadeus, Enagás y Endesa. En el lado opuesto, Grifols, Indra, ArcelorMittal, Fluidra y Acciona registraron las mayores caídas.
En el resto de los mercados europeos también se observaron caídas. El barril de Brent superó los 90 dólares debido a la extensión del conflicto y al bloqueo del Estrecho de Ormuz. La naviera Maersk suspendió temporalmente servicios de transporte en la región por motivos de seguridad. Los precios de los hidrocarburos continuaron al alza, con el Brent y el WTI subiendo significativamente.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional señaló que un aumento del 10% en el precio de la energía durante un año podría traducirse en un incremento de la inflación y una reducción en el crecimiento económico. La renta fija europea se vio afectada por la situación geopolítica, con expectativas de subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo.
En medio de la incertidumbre, el oro se mantuvo estable, mientras que el bitcoin, considerado un activo de riesgo, experimentó un aumento. En el mercado de divisas, el dólar se fortaleció frente al euro. La divisa estadounidense se vio respaldada por su liquidez y el repunte en los precios del petróleo, consolidándose como un activo refugio en tiempos de incertidumbre.
En resumen, el conflicto en Oriente Próximo ha tenido un impacto significativo en los mercados financieros, con repercusiones en los precios del petróleo, la renta fija y las divisas. Los inversores están atentos a la evolución de la situación y sus posibles consecuencias económicas a nivel global.
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