Un equipo internacional de científicos ha publicado un artículo de opinión en el que advierten sobre el aumento global de la resistencia a los antimicrobianos causado por el uso de jabones, toallitas, aerosoles y otros productos antibacterianos de uso diario. Según los investigadores, estos productos contribuyen silenciosamente al desarrollo de la resistencia a los antimicrobianos, ya que la mayoría de los esfuerzos mundiales se centran en el uso excesivo de antibióticos en hospitales y granjas, pasando por alto los productos cotidianos de uso doméstico.
Se ha destacado la evidencia de que los biocidas utilizados en productos domésticos pueden promover la resistencia de las bacterias a los químicos y a los medicamentos antibióticos esenciales. Estos compuestos, como los de amonio cuaternario y el cloroxilenol, no aportan beneficios adicionales para la salud en la mayoría de los casos. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las infecciones resistentes a los antibióticos causan más de un millón de muertes al año en todo el mundo y podrían convertirse en una de las principales causas de fallecimiento en 2050.
Los biocidas presentes en jabones y desinfectantes se vierten diariamente por millones de desagües domésticos, llegando a los sistemas de aguas residuales y al medio ambiente, donde crean condiciones ideales para que las bacterias se adapten y se vuelvan más difíciles de eliminar. Por tanto, disminuir la utilización de estos productos debería ser un objetivo prioritario para prevenir la resistencia a los antimicrobianos.
Eliminar gradualmente los aditivos antibacterianos innecesarios puede reducir la contaminación química, proteger la salud pública y frenar la propagación de superbacterias. Es una medida obvia para combatir la resistencia a los antimicrobianos, según los expertos. Numerosos estudios han demostrado que los niveles ambientales de estos químicos permiten que las bacterias resistentes sobrevivan y se propaguen.
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