El Pleno del Senado ha aprobado este miércoles, con 144 votos a favor, 96 en contra y 18 abstenciones, la moción presentada por el Grupo Parlamentario Popular (GPP) en la que se condena la «intromisión» del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, en las competencias y autonomía de la RAE.
La moción ha sido defendida por el senador del PP Juan Manuel Ávila, quien ha criticado a García Montero por su actuación en el Congreso de Arequipa en Perú y por no dimitir, algo que también ha pedido al ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
Ávila ha señalado que García Montero ha acusado al director de la RAE, Santiago Múñoz Machado, de llevar a cabo negocios desde su despacho, algo que, según él, también hace Montero. Además, ha cuestionado la excelencia cultural y prestigio internacional del director del Cervantes, argumentando que no está a la altura del cargo.
Desde el PP se ha expresado preocupación por lo que consideran una politización de una institución que debe mantener principios de neutralidad y exigencia. Se ha mencionado que esta situación no es un hecho aislado, sino una tendencia que afecta a otras instituciones culturales.
Por otro lado, la senadora del Grupo Socialista Rosa María Aldea ha defendido la independencia y compromiso de las instituciones en la promoción del español, criticando la postura del Partido Popular de buscar polarización en la sociedad.
En respuesta, se ha presentado una enmienda de sustitución que destaca la importancia de la independencia y compromiso de ambas instituciones en la promoción del español. Los ‘populares’ han rechazado esta enmienda, argumentando que no era coherente y criticando la falta de condena a las acciones de García Montero.
Además, el senador de Vox Fernando Carbonell ha propuesto otra enmienda para reprobar a Albares como responsable de la dirección de la diplomacia cultural española. Sin embargo, esta enmienda tampoco ha sido aceptada, ya que según Ávila, no era el momento oportuno para reprobar a Albares.
En resumen, el Senado ha aprobado una moción condenando la intromisión del director del Instituto Cervantes en la RAE, desencadenando un debate sobre la politización de instituciones culturales y la independencia de las mismas.
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