La presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM), Marina Díaz Marsá, ha alertado sobre la situación crítica que atraviesa España en materia de salud mental. Actualmente, el país cuenta con un promedio de 12 psiquiatras por cada 100.000 habitantes, cifra que se encuentra por debajo del estándar europeo de 18 a 20 profesionales por cada 100.000 habitantes.
Esta escasez de profesionales ha llevado a que las consultas se centren principalmente en el manejo de síntomas, con largas listas de espera y un tiempo limitado para establecer un vínculo adecuado con los pacientes. La edad avanzada de una parte significativa de los psiquiatras en España, sumado a la emigración de profesionales jóvenes a otros países europeos, agrava aún más esta situación.
Los trastornos depresivos, de ansiedad y del sueño son los más frecuentes en las consultas, especialmente en la población infantil, adolescente y adulta mayor. Además, existe una confusión en la población entre lo que constituye un trastorno mental y el malestar común de la vida diaria.
En respuesta a esta problemática, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas pusieron en marcha el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, con una inversión de 39 millones de euros, y el Plan de Acción para la Prevención del Suicidio 2025-2027, con una financiación de 18 millones de euros. Sin embargo, desde la SEPSM se ha criticado la insuficiencia de los presupuestos asignados, lo que dificulta la implementación efectiva de estas iniciativas.
Además, se ha destacado la importancia de abordar el uso problemático de las redes sociales por parte de los adolescentes, el consumo creciente de cannabis y la preocupación por el culto al cuerpo y la vida saludable, especialmente entre las mujeres adolescentes, lo que puede desencadenar trastornos de la conducta alimentaria.
Por último, se ha resaltado la necesidad de ofrecer una atención humanizada en psiquiatría, eliminar el estigma en torno al tratamiento psicofarmacológico y las técnicas de neuromodulación, y promover la innovación en el campo de la psiquiatría para avanzar hacia una atención más precisa y personalizada, basada en la evidencia científica.
En resumen, la salud mental en España enfrenta desafíos significativos que requieren una atención urgente y un enfoque integral para garantizar el bienestar de la población y mejorar la calidad de vida de quienes se ven afectados por trastornos mentales.
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