La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido en el Congreso de los Diputados el derecho a la salud como un principio universal e inalienable, independiente del origen, situación administrativa o capacidad económica de las personas. En un debate marcado por las críticas de VOX, García ha afirmado que la sanidad pública es una de las mejores decisiones tomadas por la sociedad española, destacando que en España nadie tiene que preocuparse por sacar la cartera para recibir atención médica.
En respuesta a las acusaciones de VOX sobre la supuesta priorización de inmigrantes irregulares en detrimento de los ciudadanos españoles, la ministra ha defendido la importancia de un sistema de salud que atienda a todos por igual, sin discriminación. Asimismo, ha criticado las políticas de recortes y privatizaciones de la derecha como responsables del colapso en la sanidad, reafirmando el compromiso del Gobierno con un modelo que prioriza a los pacientes sobre cualquier otra consideración.
Por otro lado, la diputada Rocío de Meer ha denunciado la falta de financiación para medicamentos huérfanos como ‘Vyjuvek’, especialmente en el caso de pacientes con epidermólisis bullosa, una enfermedad rara y dolorosa. Según VOX, el Gobierno destina recursos a otras áreas en lugar de priorizar la salud de los españoles, lo que ha generado críticas y acusaciones de abandono por parte del partido.
En este contexto de debate sobre la sanidad y el acceso a tratamientos especializados, la ministra ha defendido la transparencia del sistema y ha desmentido las acusaciones de VOX sobre trabas burocráticas para la obtención de medicamentos huérfanos. Enfatizando la importancia de garantizar la salud de todos los ciudadanos, independientemente de su condición, García ha reiterado el compromiso del Gobierno con un sistema de salud universal y equitativo.
FUENTE
