Los agricultores catalanes se han movilizado en protesta contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, expresando su preocupación por el impacto negativo que este pacto tendrá en sus negocios. Critican que las ganancias generadas no llegarán a sus bolsillos, sino que solo beneficiarán a grandes inversores.
Rafel Verdiell, un arrocero con 100 hectáreas en el Delta de l’Ebre (Tarragona), señala que la asimetría regulatoria entre ambos bloques comerciales fomentará la competencia desleal al permitir la entrada de productos que no cumplen con las estrictas normativas ambientales de Europa. Esta situación, según Verdiell, afectará negativamente a los agricultores europeos al verse imposibilitados de competir con los países del Mercosur.
El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, recientemente aprobado, impactará de manera dispar en diferentes sectores clave de la economía catalana. Mientras las exportaciones del sector del automóvil podrían aumentar con la reducción de aranceles, el sector agroalimentario, como el arrocero, podría resultar perjudicado. Según un informe de Acció, Catalunya es la segunda comunidad autónoma española que más importa de Mercosur, con un 20,8% del total, concentrando sus compras en productos agrícolas como habas, frutas, aceites, arroz o carne.
Josep Antoni Vidal, responsable del arroz en Unió de Pagesos, destaca que la verdadera intención de este acuerdo es beneficiar a las grandes distribuidoras en lugar de favorecer a la población local. La entrada de productos del Mercosur, como carne bovina, de ave y aceite de soja, podría actuar como sustitutivo de la carne de cerdo y el aceite de oliva catalán, lo que afectaría negativamente a las exportaciones de estos productos.
A pesar de las protestas de los agricultores, el conjunto de Estados miembro de la UE ha dado luz verde a la firma del acuerdo con mayoría cualificada. Aunque hubo votos en contra de algunos países, España se ha posicionado como uno de los principales defensores del acuerdo. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha defendido que Mercosur representa una gran oportunidad para el sector agroalimentario, y no una amenaza.
En este contexto, el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha instado a establecer reglas claras para garantizar la igualdad de oportunidades y proteger al sector primario catalán de posibles perjuicios económicos. Es fundamental, según Ordeig, que no se importen productos que no cumplan con los mismos estándares de calidad y limitaciones que los productos europeos.
FUENTE
