Un apagón de comunicaciones impuesto por el gobierno ha dejado a los iraníes fuera del país luchando por comunicarse con sus familiares y amigos. Esta medida ha generado preocupación y dificultades para aquellos que intentan mantenerse en contacto en medio de la incertidumbre y la falta de información. Por ejemplo, muchos iraníes que residen en el extranjero se han visto obligados a recurrir a métodos alternativos de comunicación, como redes privadas virtuales (VPN) o aplicaciones de mensajería encriptada, para poder contactar con sus seres queridos en Irán.
Este bloqueo de las comunicaciones también ha afectado a empresas y organizaciones que dependen de la conectividad para llevar a cabo sus operaciones diarias. Por ejemplo, muchas empresas han tenido dificultades para realizar transacciones comerciales o comunicarse con clientes y proveedores en Irán, lo que ha generado pérdidas económicas significativas.
En resumen, el apagón de comunicaciones impuesto por el gobierno iraní ha tenido un impacto negativo en la vida diaria de los ciudadanos, así como en la economía del país. La falta de acceso a la información y la dificultad para comunicarse con familiares y amigos ha generado preocupación y ansiedad en la población, que busca desesperadamente formas de mantenerse conectada en medio de esta crisis.
FUENTE
