La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamado urgente a los gobiernos para que refuercen los impuestos sobre las bebidas azucaradas y alcohólicas, ya que su abaratamiento en los últimos años está contribuyendo al aumento de enfermedades no transmisibles y lesiones en la población.
En dos informes recientes, la OMS alerta sobre la debilidad de los sistemas tributarios que permite que estos productos sigan siendo accesibles, a pesar de la creciente presión financiera que enfrentan los sistemas de salud debido a estas enfermedades y lesiones prevenibles.
Según la OMS, los impuestos actuales en la mayoría de los países son insuficientes, mal diseñados y no se ajustan a los objetivos de salud pública. Esto ha llevado a que el mercado global de bebidas azucaradas y alcohólicas genere enormes ganancias, mientras que los gobiernos apenas captan una pequeña parte a través de impuestos con fines de salud, dejando a la sociedad asumir los costos a largo plazo.
Se ha demostrado que los impuestos sobre estos productos nocivos pueden reducir su consumo, ayudando a prevenir enfermedades y a aliviar la carga sobre los sistemas de salud. Además, generan ingresos que los gobiernos pueden destinar a áreas como la salud, la educación y la protección social.
En cuanto a las bebidas azucaradas, se destaca que al menos 116 países gravan este tipo de productos, como los refrescos. Sin embargo, otros productos con alto contenido de azúcar, como los zumos de fruta naturales, las bebidas lácteas azucaradas y los cafés listos para beber, no están gravados. En el caso de las bebidas energéticas, el 97% de los países las gravan, pero la cifra no ha cambiado en los últimos años.
En relación al alcohol, la OMS señala que al menos 167 países gravan las bebidas alcohólicas, aunque 12 países las prohíben por completo. A pesar de esto, el alcohol se ha vuelto más accesible en la mayoría de los países desde 2022, ya que los impuestos no han seguido el ritmo de la inflación y el crecimiento de los ingresos.
Ante esta situación, la OMS insta a los países a aumentar y rediseñar los impuestos como parte de la iniciativa ‘3 para 2035’, que busca incrementar los precios reales del tabaco, alcohol y bebidas azucaradas para hacerlos menos accesibles con el tiempo y así proteger la salud de la población.
En resumen, la OMS busca apoyar a más países en la implementación de impuestos sanitarios para proteger la salud y avanzar hacia una economía más sostenible.
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