La atleta española María Pérez, campeona del mundo de 20 y 35 kilómetros marcha, destaca el reconocimiento que ha ganado la marcha atlética en España gracias a los resultados obtenidos en los últimos años. Considerada como el «patito feo del atletismo», Pérez enfatiza que han demostrado su valía con cuatro oros mundiales y medallas olímpicas.
En una entrevista con Europa Press, María Pérez menciona que, a pesar de ser considerados el «patito feo», han logrado destacar en grandes citas, obteniendo un gran número de medallas. Reflexiona sobre la importancia de no solo contar las medallas, sino también valorar los cuartos puestos, que demuestran la calidad de los marchadores españoles.
Actualmente, Pérez se encuentra en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, preparándose para la temporada 2026 con la transición de las distancias de 20 y 35 kilómetros a media y maratón. A pesar de estos cambios, la atleta se muestra tranquila y motivada para afrontar nuevos retos.
Tras un exitoso 2024, donde obtuvo dos medallas olímpicas, María Pérez reconoce la presión de mantenerse competitiva después de alcanzar sus mayores logros. Sin embargo, ha aprendido a disfrutar del proceso y a superar cualquier miedo que pueda surgir en su carrera deportiva.
La marchadora española resalta la importancia del apoyo de su entrenador y de su familia en su trayectoria, reconociendo el sacrificio de perder tiempo con sus seres queridos en busca del éxito deportivo.
Gracias a su dedicación y resultados, María Pérez fue nombrada Mejor Atleta Mundial de las disciplinas de fuera del estadio por World Athletics, un reconocimiento que valora el trabajo de los marchadores españoles a lo largo de los años.
A nivel internacional, Pérez considera que la marcha atlética no recibe el reconocimiento que merece, pero en España ha logrado ganarse un respeto gracias a los resultados obtenidos. Destaca la importancia de contar con patrocinadores como ‘Iberdrola’ para poder seguir compitiendo al más alto nivel.
Con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, María Pérez se prepara para su última cita olímpica antes de la maternidad. Afronta el reto con determinación y ambición, consciente de la competencia que existe en España y en el panorama internacional.
En definitiva, María Pérez busca ser recordada no solo por sus logros deportivos, sino también por ser un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones. Su objetivo es superarse a sí misma, encontrar motivación en nuevos retos y dejar un legado positivo en el mundo de la marcha atlética.
FUENTE
