Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, celebrado el 4 de febrero, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha hecho un llamado para equiparar el alcohol al tabaco como una causa prevenible de esta enfermedad. Según el Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud (PAPPS) de esta sociedad científica, no hay un nivel seguro de consumo de alcohol, lo que subraya la necesidad de políticas públicas basadas en evidencia científica para abordar el cáncer.
El alcohol es clasificado como un carcinógeno humano de grupo 1 por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), al igual que el tabaco, el amianto y la radiación ionizante. Se ha demostrado que el consumo de alcohol está causalmente asociado con al menos siete tipos de cáncer, incluyendo el de cavidad oral, faringe, laringe, esófago, hígado, colon y mama.
En este sentido, semFYC ha destacado que la relación entre el alcohol y el cáncer está mediada principalmente por el acetaldehído, un metabolito del etanol que puede causar daño en el ADN, alterar la replicación celular y favorecer mutaciones oncogénicas. Datos epidemiológicos europeos indican que más del 50% de los cánceres atribuibles al alcohol no se deben a consumos elevados.
Otro dato alarmante es que en la Región Europea de la OMS, el alcohol fue responsable de más de 180,000 casos de cáncer y decenas de miles de muertes en 2018, siendo el cáncer de mama en mujeres y el colorrectal en hombres los más frecuentes. A nivel nacional, se estima que entre 2001 y 2021, el consumo de alcohol causó más de 300,000 muertes en la población adulta.
semFYC también ha resaltado que el riesgo de cáncer se incrementa significativamente cuando se combina el consumo de alcohol con el tabaco, multiplicando la probabilidad de desarrollar cánceres del tracto aerodigestivo superior. A pesar de esto, menos de la mitad de la población europea identifica el alcohol como un factor de riesgo de cáncer.
Además, la organización ha mencionado que la actividad física regular y una alimentación adecuada son factores protectores importantes contra el cáncer. Por tanto, han expresado su preocupación por la reciente presentación de la nueva pirámide nutricional en Estados Unidos, que destaca la carne roja y otros productos de origen animal.
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