Según el informe «El impacto del dolor crónico en el bienestar social», presentado por la Fundación Grünenthal y elaborado por el consultor de comunicación Kreab, se ha determinado que el dolor crónico es una enfermedad que va más allá del dolor físico, afectando también el bienestar emocional y social de los pacientes.
El estudio, basado en el barómetro de dolor crónico en España 2022, busca determinar el equivalente monetario del bienestar de los pacientes con dolor crónico, mostrando que este afecta al 25.9% de la población española, con diferentes niveles de intensidad.
Se ha establecido que la pérdida de bienestar que experimenta cada paciente con dolor crónico tiene un valor económico de 13.300 euros, llegando a 18.900 euros al año para aquellos con dolor moderado. A nivel nacional, se estima que el valor total podría ascender a 479.165 millones de euros al año, representando el 32.8% del PIB de España.
El coordinador del estudio, Alberto Muelas, señaló que el impacto económico del dolor crónico en España es significativo, afectando tanto a la economía nacional como a la mundial. Sin embargo, el análisis no propone una política específica de remuneración para los pacientes.
Por su parte, el presidente de la plataforma de organizaciones de pacientes, Carina Escobar, destacó la importancia de destinar recursos al tratamiento del dolor crónico, enfatizando la necesidad de un enfoque integral en su abordaje.
Dolor crónico en España
El dolor crónico afecta la vida diaria de las personas, alterando su estado de ánimo, el sueño y generando estrés emocional. Puede limitar la capacidad de trabajar y participar en actividades sociales, con un origen multifactorial que influye en su percepción.
Más de nueve millones de personas en España experimentan dolor crónico, siendo más común en mujeres y con una edad promedio de 51.5 años. Además, se destaca su impacto en la salud mental y laboral de los pacientes, con altos porcentajes de depresión, ansiedad y dificultades en el trabajo.
